En enología los carbones activos son utilizados para la decoloración de mostos de vinos blancos coloreados, de vinos base de vermouth o aromatizados, de vinos blancos maderizados y para la supresión de ciertos malos olores, cualquiera que sea su origen. Los carbones activos son productos inertes. Están compuestos esencialmente de carbono, con una estructura porosa muy desarrollada, que presenta una superficie interna importante y les confiere un poder adsorbente elevado para una gran variedad de sustancias distintas.
